Con la configuración de fábrica, el módem puede instalarse en el ordenador directamente, si es de tipo externo (ver apartado x), no será necesario efectuar ninguna configuración, pues bastará conectarlo a un puerto serie situado en la parte trasera de la carcasa del ordenador, a la alimentación y encenderlo. Los de tipo interno se instalan en un slot de expansión de la placa base, por lo que resultará necesario abrir la carcasa.
Lo más habitual es que los módem internos estén configurados para trabajar en el puerto serie COM4, y la interrupción IRQ3, lo que no ocasiona interferencias con el resto de dispositivos instalados en el ordenador. En todo caso, mediante la tecnología Plug & Play ( Pinchar y Listo), el sistema operativo configurará el módem de un modo automático.
Los externos al ir conectados en un puerto físico del ordenador (COM1 ó COM2, siendo este último el más habitual, pues el primero suele ser utilizado por el ratón), toman de él su configuración.
Tanto los módem internos como los externos necesitan una serie de controladores o drivers para que puedan ser reconocidos y utilizados correctamente por el sistema operativo. Estos se adjuntan con el propio módem en disquete o CD-ROM.
No hay comentarios:
Publicar un comentario